
¿hipnotiza, eh?

¿hipnotiza, eh?
El 6 de agosto de 1945, la ciudad japonesa de Hiroshima, situada en Honshu, la isla principal del Japón, sufrió la devastación, hasta entonces desconocida, de un ataque nuclear. Este video nos cuenta en dibujos anime cómo vivió el ataque un superviviente de la bomba, que sobrevivió gracias a que se encontraba justo detrás de un gran muro de piedra que le salvó de la radiación mortal y de la onda expansiva.
Tambien podeis ver la serie televisiva emitida en Japón con actores recreando el ataque, aunque me produce más escalofríos la versión anime.
Stellarium es un magistral software de Astronomía, gratuito y multiplataforma, desarrollado en C++ (qt) y disponible para Windows, Linux y MAC.
Stellarium permite la simulación en el cielo de la situación de los cuerpos celestes. ¿Desde dónde? Pues desde cualquier lugar del planeta; bien indicando nuestra ciudad o escribiendo la latitud y longitud de donde nos hallemos. Podemos además situarnos en cualquier parte de numerosos planetas y satélites de nuestro Sistema Solar.
Hecho esto, Stellarium nos reproduce la bóveda celeste, que con su extensa base de datos de planetas y estrellas nos permite observar e identificar cada uno de ellos, ver las constelaciones y todo tipo de ayudas a la observación. Los astros se mueven en la bóveda en tiempo real, si bien podemos acelerarlo, ralentizarlo o situarnos en cualquier momento pasado o futuro que deseemos.
Técnicamente, Stellarium es rápido y fácilmente instalable. Dispone de conexión a determinados telescopios, de un modo nocturno e incluso de una versión portátil donde puede ejecutarse desde una memoria USB sin necesidad de instalación previa. Y está disponible en varios idiomas.
En definitiva, Stellarium es posiblemente uno de los mejores programas de Astronomía libres existentes, que ha sido aclamado tanto por profesionales como aficionados.
El sitio web oficial es http://www.stellarium.org, donde puede descargarse gratuitamente.
Un gol en propia puerta a causa del viento, es lo que le ha pasado al portero del Maccabi Haifa, Assaf Mendes, en el enfrentamiento amistoso entre su equipo y el Dinamo de Kiev. Uno de los goles más increíbles que se hayan visto jamás.
Un tipo de la Universidad de Berkeley en California, llamado Joe Ayoob, se ha llevado el récord Guinness de lanzamiento de avión de papel (hay récords para todo). El resultado: un vuelo de 69 metros de distancia, superando así la anterior marca de Stephen Kreiger, que consiguió 64 metros.
A decir verdad, Joe Ayoob puso el brazo y la fuerza, ya que el diseño del avión es mérito de un tal John Collins.
He aquí el vídeo de la hazaña.
It’s wonderful I dream of you…

El cirujano de la primera parte
Hallé la primera parte en una lista de películas “perturbadoras”, de esas cuya única finalidad reside en hacer pasar un mal rato al espectador que se adentra en este submundo. Entre las nominadas a tan “glamourosa” lista, emergía un título y sinopsis que me dejó impactado sólo con su lectura. Y claro, con semejante primer contacto, era preciso comprobar si era exagerado o se trataba realmente de algo tan perturbador.
La joya se llama “El Ciempiés Humano” (The Human Centipede). Veamos: dos chicas norteamericanas de turismo por Alemania, se pierden en una noche lluviosa por un bosque. Y en busca de ayuda, llegan a una casa donde les recibe un hombre; que es un cirujano lunático en cuyo sótano ha montado un quirófano para llevar a cabo su proyecto, que es, ni más ni menos (atención), la unión boca-ano de tres personas de modo que tengan un único sistema gástrico. De esa forma, la primera alimenta a la segunda y ésta a la tercera.
Resulta tan sencillo como horrible imaginarse ya la cuestión y los detalles del asunto. Las chicas, son drogadas y víctimas del experimento, al que hay que añadir un japonés. La mitad de la película se basa en los preparativos de la intervención quirúrgica e intento de huida de una de las incautas. El resto, del resultado.
La película en sí es repugnante en el fondo, pero no tanto en la forma. A decir verdad, apenas hay imágenes explícitas de violencia o escatalogía y todo se basa en la insinuación, que no es poco. Pero empatizar mínimamente con cualquiera de las víctimas es un tormento psicológico que deja muy mal cuerpo. Hay que añadir la magistral actuación del doctor, un personaje que encaja perfectamente en su papel siniestro.
Y llegamos a la segunda parte, que es harina de otro costal.

Segunda parte. El aprendiz de médico.
Aquí no hay que buscar mucho argumento. Un energúmeno (con trauma infantil incluido) quiere repetir el experimento con 12 personas. La diferencia “sutil” es que no es médico, por lo que en lugar de usar anestesia y bisturí, usa cuchillos, tijeras, grapadoras industriales, martillos y escarpas.
La segunda parte es una locura enfermiza de imágenes explícitas de todo tipo de barbaridades aterradoras. Llega a agradecerse que el film esté rodado en blanco y negro. Es una película que es dificil de ver, digerir y olvidar, altamente recomendable para amantes del cine “gore” en su extremo. Hay que destacar el protagonista de esta entrega (ver foto), que con ojos de batracio y mirada psicópata nos atormentará de principio a fin.
Interesante vídeo que resume 650 millones de años en apenas dos minutos, mostrando desde cómo se formaron los continentes actuales hasta cómo (se supone) irán evolucionando.

Noam Chomsky
El lingüista y filósofo norteamericano Noam Chomsky enumera las “10 Estrategias de Manipulación”. Según Chomsky, las grandes corporaciones nos manipulan a través de los medios de comunicación siguiendo unas estrategias bien definidas.
El elemento primordial del control social es la estrategia de la distracción que consiste en desviar la atención del público de los problemas importantes y de los cambios decididos por las élites políticas y económicas, mediante la técnica del diluvio o inundación de continuas distracciones y de informaciones insignificantes. La estrategia de la distracción es igualmente indispensable para impedir al público interesarse por los conocimientos esenciales, en el área de la ciencia, la economía, la psicología, la neurobiología y la cibernética.
Mantener la Atención del público distraída, lejos de los verdaderos problemas sociales, cautivada por temas sin importancia real. Mantener al público ocupado, ocupado, ocupado, sin ningún tiempo para pensar; de vuelta a granja como los otros animales.
Este método también es llamado “problema-reacción-solución”. Se crea un problema, una “situación” prevista para causar cierta reacción en el público, a fin de que éste sea el mandante de las medidas que se desea hacer aceptar. Por ejemplo: dejar que se desenvuelva o se intensifique la violencia urbana, u organizar atentados sangrientos, a fin de que el público sea el demandante de leyes de seguridad y políticas en perjuicio de la libertad. O también: crear una crisis económica para hacer aceptar como un mal necesario el retroceso de los derechos sociales y el desmantelamiento de los servicios públicos.
Para hacer que se acepte una medida inaceptable, basta aplicarla gradualmente, a cuentagotas, por años consecutivos. Es de esa manera que condiciones socioeconómicas radicalmente nuevas (neoliberalismo) fueron impuestas durante las décadas de 1980 y 1990: Estado mínimo, privatizaciones, precariedad, flexibilidad, desempleo en masa, salarios que ya no aseguran ingresos decentes, tantos cambios que hubieran provocado una revolución si hubiesen sido aplicadas de una sola vez.
Otra manera de hacer aceptar una decisión impopular es la de presentarla como “dolorosa y necesaria”, obteniendo la aceptación pública, en el momento, para una aplicación futura. Es más fácil aceptar un sacrificio futuro que un sacrificio inmediato. Primero, porque el esfuerzo no es empleado inmediatamente. Luego, porque el público, la masa, tiene siempre la tendencia a esperar ingenuamente que “todo irá mejorar mañana” y que el sacrificio exigido podrá ser evitado. Esto da más tiempo al público para acostumbrarse a la idea del cambio y de aceptarla con resignación cuando llegue el momento.
La mayoría de la publicidad dirigida al gran público utiliza discurso, argumentos, personajes y entonación particularmente infantiles, muchas veces próximos a la debilidad, como si el espectador fuese una criatura de poca edad o un deficiente mental. Cuanto más se intente buscar engañar al espectador, más se tiende a adoptar un tono infantilizante. ¿Por qué?
Si uno se dirige a una persona como si ella tuviese la edad de 12 años o menos, entonces, en razón de la sugestionabilidad, ella tenderá, con cierta probabilidad, a una respuesta o reacción también desprovista de un sentido crítico como la de una persona de 12 años o menos de edad.
Hacer uso del aspecto emocional es una técnica clásica para causar un corto circuito en el análisis racional, y finalmente al sentido critico de los individuos. Por otra parte, la utilización del registro emocional permite abrir la puerta de acceso al inconsciente para implantar o injertar ideas, deseos, miedos y temores, compulsiones, o inducir comportamientos…
Hacer que el público sea incapaz de comprender las tecnologías y los métodos utilizados para su control y su esclavitud.
La calidad de la educación dada a las clases sociales inferiores debe ser la más pobre y mediocre posible, de forma que la distancia de la ignorancia que planea entre las clases inferiores y las clases sociales superiores sea y permanezca imposible de alcanzar para las clases inferiores.
Promover al público a creer que es moda el hecho de ser estúpido, vulgar e inculto…
Hacer creer al individuo que es solamente él el culpable por su propia desgracia, por causa de la insuficiencia de su inteligencia, de sus capacidades, o de sus esfuerzos. Así, en lugar de rebelarse contra el sistema económico, el individuo se auto desvalida y se culpa, lo que genera un estado depresivo, uno de cuyos efectos es la inhibición de su acción. Y, sin acción, ¡no hay revolución!
En el transcurso de los últimos 50 años, los avances acelerados de la ciencia han generado una creciente brecha entre los conocimientos del público y aquellos poseídos y utilizados por las élites dominantes. Gracias a la biología, la neurobiología y la psicología aplicada, el “sistema” ha disfrutado de un conocimiento avanzado del ser humano, tanto de forma física como psicológicamente. El sistema ha conseguido conocer mejor al individuo común de lo que él se conoce a sí mismo. Esto significa que, en la mayoría de los casos, el sistema ejerce un control mayor y un gran poder sobre los individuos, mayor que el de los individuos sobre sí mismos.

Noam Chomsky
He
de reconocer que cuando mi cuñado me regaló el DVD de la película “Acción Ejecutiva” no me impactó demasiado. ¿Una película de 1973 sobre el asesinato de Kennedy? El sensacional metraje de Oliver Stone, “JFK: Caso Abierto“, mostraba a través de un reparto estelar la visión no oficial del magnicidio, donde un Jim Garrison interpretado por Kevin Costner apuntaba a los Servicios Secretos y Agencias de Inteligencia la responsabilidad y encubrimiento del asesinato, el montaje de la Comisión Warren y de la puesta en escena de pruebas incriminatorias contra Lee Harvey Oswald.
Con estos antecedentes, ¿qué podía aportar una película rodada apenas 10 años después del asesinato y en plena guerra fria? Absolutamente nada. Errado estaba.
“Acción Ejecutiva“ plantea una teoría bastante detallada de cómo, quién y por qué ideó un plan para acabar con Kennedy. La responsabilidad directa del asesinato recae sobre cuatro personajes de enorme poder que viven en la sombra y con tentáculos en las Agencias de Inteligencia, donde ven al Presidente como una amenaza por (entre otras cosas) la decisión de retirar las tropas de Vietnam en 1965. A partir de ahí, el film muestra el desarrollo y ejecución del plan, desde los mercenarios que disparan simultáneamente a la comitiva, hasta la implicación de un Oswald que no sabía nada y la eliminación de testigos incómodos.
Película demoledora en su mensaje y conclusión, que sin estar a la altura de “JFK: Caso Abierto“, resulta interesante habida cuenta el año en que se estrenó.